Tecnología

Por qué el pulso lo cambia todo

Un láser de limpieza no «quema» la suciedad. Lo que hace es entregar energía tan rápido que la capa no deseada se vaporiza y sale despedida antes de que el material que hay debajo tenga tiempo de calentarse. Todo lo demás —los parámetros, la seguridad, el resultado— se deriva de eso.

1. Ablación selectiva

El óxido, la corrosión, la pintura y el barniz absorben la radiación de 1064 nm mucho mejor que el metal limpio o la madera que hay debajo. Esa diferencia de absorción es el mecanismo: la energía se concentra donde está el contaminante.

Cuando la capa desaparece, el sustrato —más reflectante— deja de absorber con la misma eficiencia y el proceso pierde efecto por sí solo. El material marca su propio límite, y eso es lo que hace el método seguro sobre piezas que no admiten error.

Aluminio aeronáutico correctamente decapado, con la capa de revestimiento intacta

Aluminio aeronáutico decapado. La capa de revestimiento puro (clad) se conserva; es exactamente lo que un medio abrasivo se lleva.

2. Pulsado frente a onda continua

Es la distinción que más confusión genera al comprar, y la que decide si una máquina sirve para trabajo delicado. Un láser de onda continua (CW) entrega energía sin interrupción. Uno pulsado la entrega en ráfagas separadas por pausas en las que el material se enfría.

CriterioPulsadoOnda continua (CW)
Entrega de energíaRáfagas de 20 a 200 ns, hasta 500 kHzFlujo constante mientras el haz está activo
Calor en el sustratoMínimo: el pulso termina antes de que el calor difundaAcumulativo: el material recibe calor de forma continua
Control de profundidadPor pasadas. Se puede detener en la capa que se quieraDifícil de dosificar sobre capas finas
Riesgo sobre material delicadoBajo, con parámetros correctosAlto: deformación, chamuscado, cambio metalúrgico

La diferencia, sobre el mismo material

Ambas piezas son aluminio aeronáutico al que se le retiró la pintura. Lo único que cambia es el equipo con el que se hizo.

Aluminio aeronáutico con la superficie erosionada y picada tras usar un equipo inadecuadoEquipo incorrecto
El aluminio quedó erosionado y picado. La capa se retiró, pero el sustrato se llevó parte del castigo: demasiada energía, pulso demasiado largo o ningún control de ambos. Este daño no se repara; la pieza se descarta.
Aluminio aeronáutico correctamente decapado, con la superficie lisa e intactaLáser pulsado, parámetros correctos
La misma operación con un láser pulsado y parámetros ajustados al material. La superficie queda lisa y la capa de revestimiento puro intacta, lista para imprimación nueva o para ensayo no destructivo.

Es la razón por la que este sitio insiste tanto en la duración de pulso y en la prueba previa. Un láser de limpieza mal elegido o mal ajustado no deja de limpiar: limpia, y además arruina la pieza.

3. La zona afectada por el calor

La zona afectada por el calor (ZAC) es la franja de material que, sin haber sido retirada, ha recibido calor suficiente para cambiar. En un metal eso significa alteración metalúrgica; en madera, chamuscado; en piedra, microfisura.

Con pulsos de nanosegundos, el tiempo de entrega es más corto que el tiempo que el calor necesita para propagarse. La energía se invierte en expulsar la capa, no en calentar la pieza. Minimizar la ZAC es la razón técnica por la que este método se admite donde el chorro abrasivo y el decapante químico no.

Sobre revestimientos aeronáuticos 2024-T3, los rangos de inicio documentados son un diámetro de haz de 0,5 a 1,0 mm y una duración de pulso de 80 a 120 ns. Son un punto de partida, no una receta: cada combinación de capa y sustrato exige su propia prueba.

Parámetros que se controlan

longitud de onda
FP-300: 1064 nm.
potencia promedio
Real divergence. LatAm says «promedio», Spain says «media». FP-300: 300 W.
potencia pico
duración de pulso
frecuencia de repetición de pulsos
nanosegundo
fluencia
J/cm². The parameter that decides whether the sustrato survives.
haz
«El haz». Masculine. Not «la haz».
Glosario técnico completo

En marcha

El proceso, sobre piezas reales

Fotografías de trabajo en taller aeronáutico. En todas ellas se ve el penacho de ablación: la capa saliendo de la superficie, no quemándose sobre ella.

Limpia y prepara la superficie en una sola operación.
Limpia y prepara la superficie en una sola operación.
Sin daño al sustrato.
Sin daño al sustrato.
Retira recubrimiento de esmalte.
Retira recubrimiento de esmalte.
Limpia suciedad pesada y hollín.
Limpia suciedad pesada y hollín.
Sustituye al granallado.
Sustituye al granallado.
Revela defectos ocultos en el sustrato.
Revela defectos ocultos en el sustrato.
Se adapta a cualquier geometría.
Se adapta a cualquier geometría.

4. Es un láser Clase 4

Conviene decirlo sin rodeos: un equipo de 300 W a 1064 nm es un láser Clase 4. La radiación es invisible, el haz reflejado también daña, y la exposición ocular es instantánea e irreversible. No es un equipo que se compra y se enchufa.

Operarlo legalmente exige controles formales: delimitación de la zona de riesgo nominal, gafas de protección con densidad óptica adecuada a 1064 nm, extracción de humos, señalización, un Responsable de Seguridad Láser designado y procedimientos escritos. En un taller aeronáutico, todo eso además tiene que integrarse en el sistema de gestión de la seguridad operacional.

Ese programa existe, está redactado y está mapeado a EASA Parte 145. Forma parte de lo que se entrega con el equipo.